Pagina nueva 1
La norma del puerto USB es
esencial y de vital importancia para el uso de placas de audio profesionales
USB, las cuales, dicho sea de paso, son la tendencia del mercado actual. Que la
interfase de audio maneje la norma 1.1 o 2.0 nos va a definir, entre otras
cosas, la calidad de conversión (resolución de grabación) y cantidad de canales
que se van a poder trabajar en simultáneo, temas fundamentales en el tratamiento
de sonido con computadoras.
El puerto USB, Universal Serial
Bus, data de 1996, en su primera versión 1.0, con una tasa de transferencia de
datos de 1.5 Mbps, 2 años más tarde aparece la versión 1.1 donde la tasa de
transferencia es de 12Mbps (1.5MBps) y finalmente en 1999 se comienza a
implementar la versión 2.0 con una tasa de transferencia de 480Mbps (60MBps).
Actualmente todas las PCs cuentan con puertos USB 2.0, pero no todos los
dispositivos USB (incluyendo las placas de audio) en el mercado son 2.0, es
increíble, pero es así. En este último punto debemos detenernos y no confundir
los siguientes términos: “baja velocidad”, “máxima velocidad” y “alta
velocidad”, ya que el no conocer las diferencias y aplicación de cada uno
puede confundirnos, sobre todo los 2 últimos. Si nosotros conectamos un
dispositivo USB 1.1 nuevo a un puerto USB 1.1 el sistema operativo nos va a
decir que sí lo conectamos a un puerto USB 2.0 la velocidad va a ser mayor, pero
esto no quiere decir que sea la de la tasa de transferencia de la norma 2.0,
sino que va a ser la máxima para la norma 1.1. Lo que quiero decir con
esto es que para obtener una velocidad, con todas las ventajas que esto implica,
correspondiente a la de la norma 2.0 tanto el puerto USB como el dispositivo
deben, si o si, ser 2.0 y ahí si obtendremos alta velocidad de transferencia.
Veamos a continuación un resumen de estos términos y sus velocidades de
transferencia.
La diferencia entre las
velocidades de transferencia de datos es bastante, y también lo es el
rendimiento de la placa de audio USB según sea ésta 1.1 o 2.0. Hoy en día
existen en el mercado varias placas de audio USB caratuladas como profesionales
que en sus especificaciones dicen ser USB 2.0 compatibles, pero ojo, esto no
quiere decir que la placa sea USB 2.0, es decir, que tenga una velocidad de 480
Mbits/seg. con las ventajas que esto acarrea, sino que sí se conecta a un puerto
USB 2.0 el sistema la va a reconocer de todos modos, pero la velocidad de datos
será la correspondiente al USB 1.1 y muy probablemente diga USB Full-Speed y no
High Speed; y por supuesto, en el mercado informático musical muchos sacan
provecho de esta situación ofreciéndola
como una placa de audio USB 2.0. Para no tener dudas si la
placa de audio USB que precisamos es verdaderamente USB 2.0 debemos prestar
atención a las especificaciones de la placa, ya que si es USB 2.0 va a estar
expresado en las especificaciones y/o packaging. A continuación podemos ver en
una imagen, encerrada con 2 círculos rojos, la correcta especificación de la
norma en una placa USB 2.0.

Son varias las desventajas de no
tener una placa de audio USB 2.0. Primero: nos va a limitar la calidad de
grabación y la cantidad de canales que podamos grabar simultáneamente, segundo:
debido a la baja tasa de transferencia con respecto al USB 2.0 vamos a ver que
se comienza a entrecortar el audio y bajar el rendimiento de los procesadores
por software en tiempo real al ir sumando canales ya grabados e ir grabando
otros.
En definitiva, que la placa de
audio con la que vayamos a trabajar sea USB 2.0 no es un tema menor, siempre nos
va a beneficiar y la diferencia de costos, en muchos casos, despreciable.
Recordemos los términos que mencionamos anteriormente, no es lo mismo Full Speed
(Máxima velocidad) que High Speed (Alta velocidad), en el primer caso la placa
NO ES USB 2.0, en el segundo SI. Esta especificación está por lo
general expresada en el envoltorio del producto y puede ayudarnos en el caso de
toparnos con alguno de los vendedores inescrupulosos o desinformados de esta
era.
Pablo González Lillo.
PC MIDI Center en Facebook